Casa Rosada. Presidencia de la Nación Argentina

Disertación junto al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. Palabras de la Presidenta

DISERTACIÓN DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ, JUNTO AL PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA, JOSEPH STIGLITZ, SOBRE POLÍTICAS PARA SUPERAR LAS CRISIS DE ENDEUDAMIENTO SOBERANO, REALIZADA EN EL MUSEO DEL BICENTENARIO DE LA CASA DE GOBIERNO

Muy buenas tardes a todos y a todas.

La verdad, profesor Joseph Stiglitz, una verdadera clase magistral. Dicen que soy audaz, pero no soy tan audaz como para hablar de economía después de Joseph Stiglitz, así que, no se atemoricen.

La verdad que muchas de las cosas que dijo, la descripción, el análisis, esa frase fantástica, que no quiero equivocarme porque la anoté expresamente y tiene que ver con muchas cosas que yo vengo diciendo desde hace tiempo en cuanto a las cosas que nos dicen y que sostuvo que el problema, en realidad, no es saber cosas, sino saber cosas que no son verdad.

Esta frase, cuando él relataba cómo los bancos asustaban a los gobiernos y a las sociedades, cuando hablaba de la situación argentina en el 2001, que fue la crisis de la deuda en el sector público y luego hizo una comparación con otros países que en realidad había habido una deuda, una estatización del sector de la deuda privada, en realidad, Joseph, esta estatización de la deuda privada se realizó en 1982, la decidió el entonces presidente del Banco Central, la verdad que la crisis del deuda que implosiona en el 2001 y que exacerba durante los diez años de convertibilidad y que en esto tiene semejanza con Europa al tener una unidad monetaria como teníamos comparada con el dólar, venía arrastrándose con un fuerte endeudamiento, fundamentalmente durante la etapa de la dictadura de los sectores privados que tenían un altísimo grado de endeudamiento y que lograron que el Estado nacional, o sea todos los argentinos, tomáramos la deuda del sector privado, de los empresarios como propia, el Estado la asumiera como propia. Una deuda que cuando cayó el gobierno en 1976 creo que no llegaba a los 6 mil millones de dólares y terminamos con una deuda de 160 mil millones cuando Néstor Kirchner asumió como presidente en el 2003. Esto sucedió en el período que va desde el 24 de marzo de 1976 al 25 de mayo del año 2003. Realmente una cosa impresionante.

Dijo también algo que es uno de los "fundamentals" que nosotros tomamos cuando decidimos abordar la reestructuración de la deuda, cuando Néstor Kirchner decide abordar la reestructuración de la deuda, algo que explicamos en todos los foros, en Naciones Unidas, en todos los foros académicos económicos que la responsabilidad de la deuda es no de solamente el que toma la deuda, el deudor, sino fundamentalmente del acreedor, que es quien está obligado por expertise, porque en definitiva los que prestan dinero son los bancos y por lo tanto deben tener una expertise acerca de quiénes son los que pueden devolverle el dinero, en realidad, siempre es mucho más importante la responsabilidad del acreedor.

Este fue uno de los "fundamentals" que nosotros sostuvimos para sostener que la reestructuración de la deuda debían los acreedores soportar parte de eso porque ellos sabían la situación y sabían que quienes estábamos recibiendo dinero a unas tasas anuales en dólares del 14 o 15 por ciento en un mundo que pagaba el 2 o el 3 por ciento en dólares, en deuda, era claro que no iba a poder devolver.

Este fue, precisamente, uno de los fundamentos que se tomó: la responsabilidad de los acreedores, que se vio inclusive muy patente, muy clara en algunos ejemplos, ya que estábamos hablando de Europa, una de las últimas reestructuraciones que se hizo ya no fue durante el gobierno de Néstor Kirchner sino durante mi primer gobierno y que fue precisamente, el tema de la deuda con Italia por ejemplo.

Los bancos italianos habían colocado mucha deuda argentina en los fondos de pensión, con lo cual estaban diseminados por toda Italia, más de medio millón de jubilados, lo sabe muy bien Hernán Lorenzino, porque fue él junto a colaboradores que recorrió varias ciudades de Italia para ir tomando lugar por lugar y, generalmente, quedó muy poca gente y fue así que un presidente argentino, en este caso una presidenta, pudo volver a Italia, precisamente luego de haber resuelto la segunda reestructuración de la deuda que llegó en total a un 93 por ciento.

La verdad que cuando describía recién cómo los bancos se asustaban y engañaban a la gente, se parece bastante a la descripción que yo hice en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires hace unos días cuando anunciábamos que pagábamos el Boden 12 que era finalmente la terminación del corralito, que fue cuando los bancos se quedaron con el dinero de los depositantes, no lo devolvieron y el Estado nacional se hizo cargo a partir de la emisión de deuda.

Todo lo que explicó el profesor Stiglitz acerca de economía, de demanda agregada, bueno, ustedes saben que también uno de los fundamentos de nuestro proyecto político ha sido sostener la demanda agregada.

La reestructuración tuvo también otro fundamento que es básico en lo que explicó el profesor Stiglitz que es la ridiculez, lo absurdo de pretender resolver un problema de deuda con políticas de austeridad, presuponiendo, como decía él, que si yo me endeudé por gastar más de los que ingreso, ahora tengo que gastar menos para solucionar el problema y, en realidad, lo agrava.

Y es cierto, esto lo sostenía Néstor Kirchner cuando por primera vez en la Asamblea de Naciones Unidas en el año 2003, sostuvo que los muertos no pagan las deudas y que, por lo tanto, era necesario permitir que las sociedades crecieran, se desarrollaron para de esta manera poder honrar las deudas y honrarlas en la parte que nos correspondía a nosotros que, dicho sea de paso y comparándolo con lo que hizo Estados Unidos, no solamente en la década de los 80, esa fantástica...en realidad, me daban ganas recién cuando lo escuchaba y contaba lo que había hecho Estados Unidos con sus bancos y cómo había trasladado el problema a Latinoamérica, yo decía "para que lo escuche la gilada", porque la gilada que escribe...(APLAUSOS)...no lo dijo seguramente una presidenta, sino que lo dijo, además de un economista Premio Nobel, un hombre que enseña en las principales universidades de los Estados Unidos y que vive en los Estados Unidos y que es estadounidense, con lo cual creo que no podrá acusado de chavista ni de ideas raras. (APLAUSOS) No sé, voy a leer atentamente las editoriales de mañana.

En realidad, lo que hizo Estados Unidos fue actuar inteligentemente en defensa de los intereses de su país, que es lo que tiene que hacer gobernante. Y contó además, que utilizó una contabilidad no "market to market", es decir, lo que indica el mercado, sino una contabilidad "market to hope", o sea, esperanza de que algún día vas a cobrar, que es autorizarle a los banco a que registren los intereses como si los fueran algún día, de esta manera equilibrás, quedan con las relaciones técnicas que normalmente exigen todos los Bancos Centrales en todos los países del mundo las relaciones estén equilibradas, que es un poco lo que nosotros venimos sosteniendo en el grupo del G-20, nosotros me refiero a la Argentina, cuando sosteníamos la necesidad de que se dieran registros contables que permitieran que los fondos, en lugar de inyectarlos a los bancos, los inyectaran a la economía real y de esta manera poder incentivar la demanda agregada porque conjuntamente con el endeudamiento de los países, tenemos un problema de endeudamiento de las familias, como él comentaba el problema de Estados Unidos, casas vacías y gente sin casas. O sea, es casi una descripción de lo que venimos diciendo nosotros.

En realidad, yo lo voy a comentar al profesor, que nosotros no tuvimos esa solución aquí en la crisis cuando se pesificaron los créditos, si hubiéramos hecho lo que se hacía en Estados Unidos, hubiera habido miles y miles de argentinos en la calle porque los créditos hipotecarios había sido tomados en dólares y, obviamente, con la devaluación brutal que llegó a 1 dólar no sé a cuántos pesos en ese momento, ni me acuerdo ya, jamás hubieran podido pagar sus deudas.

Nosotros optamos mediante diferentes leyes y prórrogas del Congreso Nacional, mantener el status quo de manera tal de que, bueno, que fueran solucionando los bancos sus registros contables con respecto a esas deudas y no generar un problema más grande que era el de una casa vacía que no se la podían vender a nadie y al mismo tiempo una persona sin casa que tenía que pagar el alquiler y por lo tanto no podía sostener la demanda agregada.

En eso estaba también una de las clave que hemos sostenido en estos nueve años de crecimiento para poder pagar la deuda, que hemos hecho además sin acceder al mercado de capitales, lo cual tuvo la ventaja de no contaminarnos tóxicamente como sí le pasó a Europa con los créditos de Estados Unidos, fue precisamente el pago de no acceder...sí de acceder al mercado de capitales y no endeudarnos.

Él hablaba, me acuerdo en una primera parte de su intervención, creo que habló de que cómo les gusta endeudar y que siempre recomiendan...están recomendando permanentemente el endeudamiento.

Nosotros acá a esa gente tenemos un nombre que les decimos "el club de los endeudadores del endeudamiento" que nos vienen también diciendo por qué no nos endeudamos. Y bueno, no nos endeudamos porque vamos a hacerlo en la medida en que las tasas nos convengan, que lo hagamos sobre proyectos de infraestructura, o sea de capitalización para el país. Pero endeudarse a tasas de locos porque se les ocurrieron...(APLAUSOS)...¿Por qué digo tasas de locos? Porque la verdad que solamente desde la locura o del mero interés especulativo se puede ocurrir calificar la deuda de Argentina y con las capacidades de pago que ha demostrado la Argentina que viene pagando regularmente con sus ingresos y su balanza comercial positiva, que por ejemplo, sea más riesgosa la deuda argentina que la deuda española en términos de lo que son las calificadores de riesgo. Otro tema que alguna vez habrá que abordar, Joseph, que es el tema de las calificadoras de riesgo de lo que hemos descubierto en cuanto a la tasa LIBOR.

En fin, toda esta cosa trucha que le sirve a algunos pero ya que vamos a truchar, truchemos todos porque que no sean siempre los mismos los que truchan en detrimento de los que tratamos de hacer las cosas claras. (APLAUSOS)

Hablaba que una de las cuestiones fue el tipo de cambio. Sin lugar a dudas fue el tipo de cambio pero sin lugar a dudas también fue una muy fuerte política de reindustrialización del país, de sustitución de importación, de generación de millones de puestos de trabajo y de generar mucha demanda agregada mediante más de las firma de 2.500 convenios colectivos de trabajo que nos permiten decir que hoy tenemos el mejor salario de los trabajadores de toda Latinoamérica. Esto ha sido un desarrollo de un mercado interno muy fuerte. (APLAUSOS)

¿Cuáles son los desafíos de la Argentina? Es cierto lo que señalaba Joseph. En realidad lo que está pasando en Europa y que es lo que yo quiero finalizar porque yo no soy economista soy política y me ha tocado participar en todas las reuniones del G-20, del primero en el que estuvo Bush hasta la última y donde yo creo y veo el problema.

Hoy obviamente, los coletazos de la crisis en términos de cómo han bajado el volumen de la demanda en materia de exportaciones para los países que exportamos carnes, por ejemplo, Europa, en términos...yo lo decía el otro día, del precio de la tonelada de leche en polvo hasta el precio de la carne, hasta los volúmenes también que se demandan porque hay una Europa que consume muchísimo menos, por supuesto, como decía alguien también, ya comienzan a verse algunos problemas también hasta en Alemania, según lo que estamos leyendo, porque finalmente todo termina en un efecto contagio.

Y decía de los desafíos de la Argentina. Los desafíos de la Argentina y los desafíos de la región, porque la región también...yo creo que está fundamentalmente en hacer scrum en la región, en los países con economías emergentes, en los cuales todavía tenemos muchos compatriotas en toda América del Sur que incluir, una región que produce commodities que van a seguir teniendo un precio más que importante, no solamente por lo que puede ser la sequía de Estados Unidos, sino porque necesariamente con la incorporación de millones de personas que hoy comen y que antes no lo hacían, volverlos a acostumbran a que no coman, bueno, puede provocar algún problemita más que económico de carácter político, social e institucional.

No nos olvidemos que los grandes cambios revolucionarios en la historia, han sido siempre por cuestiones que han tenido que ver con la falta de comida porque unos comían mucho, unos poco y la gran mayoría no comía nada. Llámese Revolución Francesa, llámese Revolución Rusa, llámese inclusive, el tema de las colonias en Estados Unidos ante el aumento de impuestos que también empezaron con la independencia lo que pasaba también aquí.

¿A dónde quiero ir con esto? Yo creo que el gran problema que estamos teniendo, Joseph, para encontrar una solución al problema, más que ideas económicas, más que un marco teórico-económico, es la falta de liderazgo político que uno visualiza para tomar el toro por las astas y ver dónde está el verdadero problema y enfrentar los intereses que hay que enfrentar y tomar las decisiones que hay que tomar...(APLAUSOS) Esto es lo que yo veo.

Debo decir que en el seno del Grupo G-20 donde más se ha advertido este problema de liderazgo, ha sido, precisamente, en le sector de la Eurozona, que plantea, fundamentalmente, a través del país líder, una política permanente de austeridad.

Tiene que ver también con la propia historia de la Europa y de país donde las metas son de inflación y no han sido de crecimiento porque la historia tiene, digamos, un componente muy fuerte en Alemania porque, bueno, creen que en realidad el nazismo vino producto de un tema de inflación, cuando en realidad, el nazismo fue un proceso ultranacionalista que tiene que encontrar sus raíces, no en la inflación que fue la última exposición, sino en las condiciones del Tratado de Versalles que se había firmado como resultado de la Primera Guerra Mundial. Esa es por lo menos mi visión acerca de cuál fue la verdadera causa del ultranacionalismo genocida. (APLAUSOS)

No debemos decir nacionalismo porque en realidad, es manchar la palabra nacionalismo. Realmente, el nazismo genocida que surgió precisamente de la exaltación de pretendidamente valores nacionales para causar o encontrar un chivo expiatorio en inmigrantes o en judíos o en gitanos o en lo que fuera realmente como el causante del problema que había sobrevenido.

Por eso digo que yo vengo de una perspectiva política. Creo que el gran problema lo estamos teniendo desde la política y de no encontrarle un marco teórico al posneoliberalismo. O sea, el mundo creyó, o por lo menos sus dirigentes principales, estamos hablando obviamente de los que lideran los países desarrollados que primero fueron el G-7, luego fueron el G-8 y hoy somos el G-20. Somos...haremos dijo el mosquito y se subió arriba del lomo del buey.

A ver, los que deciden...yo siempre digo que el G-20 podría ser el G-2, China y Estados Unidos, el cero sacarlo y funciona así más o menos.

Porque es otro tema también el tema...yo que lo veo funcionar adentro puedo dar fe de ello. No sé si la próxima vez después de esto me echan pero no importa, es la verdad. (APLAUSOS)

¿Cuál es el problema? Yo creo que siempre hubo un marco teórico asociado a un determinado sistema de poder político en el mundo. Creo que después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se divide el mundo entre los que sostenían las ideas capitalistas y las ideas del bloque comunista, había un sistema de poder que, bueno, que dividió el mundo en bloques, en América latina esto tuvo una consecuencia muy nefasta con la Doctrina de Seguridad, pero había un sistema de poder que administraba estas contradicciones y, bueno, así transcurrió el siglo XX, con un bloque comunista que finalmente se derrumba en el Muro de Berlín y allí pareciera que algún colega suyo, no se su envergadura, evidentemente, predijo el fin de la historia inclusive desde alguna universidad y que había terminado la historia, basándose en Hegel, se ve que no había leído adecuadamente a Hegel, pero bueno,...esto es como todos, según cómo lo leas y con qué lente lo leas.

Bueno, pero basándose en Hegel había llegado el fin de la historia, había triunfado el liberalismo...

A mí me gustó una frase: "Qué cuál capitalismo". Porque en realidad, lo que se está haciendo ahora no es capitalismo, a mi criterio. Restringir el consumo y que la gente no tenga dinero para vivir, para gastar, para comprarse una casa o un auto, es exactamente lo contrario a lo que siempre propició el capitalismo y, fundamentalmente, Estados Unidos con la "american way of life". Si los inmigrantes latinoamericanos migraban a Estados Unidos, era precisamente para adquirir un confort de una forma de vida que no tenían en sus países de origen. Con lo cual, pretender que la austeridad, el no gastar, que la gente se muera de hambre y que no pueda acceder a bienes de consumo, es exactamente lo contrario a los motivos que dieron origen a esa caída del Muro del Berlín y a una suerte de nueva hegemonía.

¿Cuál es el problema de lo que yo veo ahora? Que la nueva hegemonía derivó, ante la falta de contrapesos, en una suerte de degeneración, por así decirlo, del capitalismo o distorsión, para hacerlo menos...la palabra "degenerado" siempre lleva a malos a malos entendidos, que pasó de concebir a la producción, al conocimiento, al agregado de valor de conocimiento, de ciencia y tecnología que era la fase que seguía a ese otro capitalismo que habíamos conocido, por el capitalismo de los banqueros o el capitalismo meramente de la especulación que cree que el dinero se reproduce a sí mismo como si se pudiera empollar, como si los bancos fueran gallinas que se sientan sobre el dinero y reproducen más dinero.

En realidad, creo que esto no es así, creo que tampoco se puede volver a creer que la socialización de los medios de producción va a producir el bienestar porque la humanidad nunca va para atrás.

Y yo creo que el principal drama lo tenemos en que no tenemos un marco teórico desde la política, desde los hombres y mujeres que tenemos responsabilidades en la política y por lo tanto somos los que tenemos que tomar las decisiones. Porque si no toman las decisiones los hombres y mujeres que estamos sentados en los sillones de presidentas o presientes las toman los mercados o las toman los que presiden los directorios de los bancos. Pero las decisiones siempre alguien las toma, no hay un mundo donde nadie decida, siempre hay...(APLAUSOS)

Es como cuando hablan de la regulación o de la desregulación. Cuando no hay regulación, también hay regulación, porque la regulación la produce el que tiene mayor relación de fuerzas en el mercado. Con lo cual, en realidad, creo que lo que decía Joseph que fue la negativa de Bush en algún momento cuando después de la crisis de la deuda latinoamericana, miren que bueno eso, lo solucionaron colgándole...la verdad que una explicación magistral...Con la regulación precisamente en materia internacional financiera que no se hizo y que, obviamente, no se hizo porque bueno, hubo una relación de fuerzas o hubo una concepción de quienes en ese momento tenían el poder de que no era necesario porque los mercados se regulaban a sí mismos.

Y nadie se regula a sí mismo. Si a vos te permiten y te dicen "vos hacés lo que querés y no te pasa nada"...Hay ínsito a la condición humana y también a los sectores económicos, que lo van a hacer en beneficio propio y no en beneficio del conjunto de la sociedad.

Por eso digo que el problema que hoy atravesamos es un problema de liderazgo político sumado también a la aparición de nuevos actores que tienen intereses que parecen contradictorios pero que no lo son tanto porque, además, mantienen un equilibrio inestable por los imbalances también de la economía mundial, uno de los problemas a los que tampoco se ha dado respuesta, el exceso de productividad y de balanza comercial de un gigante como China y por el otro lado que además está apalancado con letras del Tesoro norteamericano y por otro lado un Estados Unidos con un déficit monumental que soportamos todos porque emite la única moneda de reserva que es dólar...

O sea, esto también hay que tenerlo claro para que los entiendan los argentinos: los únicos que emiten dólares están en Washington y por eso...Miren qué bárbaro sería que uno pudiera emitir dólares. (APLAUSOS)

Me parece que lo que nos está faltando es un nuevo marco teórico que dé cuenta de las nuevas necesidades que surgen de reformular ese capitalismo que han distorsionado de una manera atroz, creo que hay regular los mercados de transferencia de capitales de lado a lado.

Yo contaba el otro día cifras escandalosas en cuanto a lo que está sucediendo en España, por ejemplo, donde en un primer semestre se fueron algo así como 150 mil millones de dólares, que se van a refugiar en bancos alemanes o franceses a una tasa del 0,007, esto en tres meses es como que te pagan para que le tengas la plata, ni siquiera te cobran tasa y, al mismo tiempo, luego emiten deuda soberana para España a un 2 por ciento en el mismo tiempo.

Yo creo que hay un formidable manejo especulativo. Creo que también hay que dar, y no me voy a cansar de insistirlo, es una regulación de los paraísos fiscales y en una transparencia de información.

O sea, si nosotros no hacemos una serie de medidas, estas crisis van a seguir produciéndose en forma cíclica con el agravamiento de que todos sabemos que cuando los problemas de deuda no se solucionan a través de reestructuraciones que puedan ser accesibles y que puedan permitir al mismo tiempo el desarrollo y el crecimiento, terminan en implosiones sociales de consecuencias políticas e institucionales a mi criterio inmanejables.

En la República Argentina, pese a la crisis formidable que hubo, hubo un marco democrático, será tal vez la experiencia brutal que habíamos tenido de la dictadura militar lo que impidió realmente que pudiera ser más grave. Pero aquí, Joseph, las imágenes de argentinos en la calle con martillos golpeando en los bancos, que estaban además enchapados porque agredían a los empleados o a cualquier político o empresario o economista que identificaran transitando por las calles, revela realmente el problema de la crisis. Bueno, lo que estamos viviendo en España ahora también lo mismo.

Entonces, creo que desde la política, el principal problema...yo creo que el problema se resuelve desde la política, siempre fue así además, porque la resolución que vos explicaste tan brillantemente respecto de cómo se resolvió el problema de los bancos estadounidenses en la década del 80, no fue una solución económica en términos de los economistas. Acá hubiera dicho "cómo van a hacer eso". Allá lo hicieron, hermano, había que truchar trucharon y porque le convenía a Estados Unidos.

Y la verdad que fue una decisión política y la verdad que creo que si yo hubiera sido presidente de Estados Unidos en ese momento, hubiera tomado exactamente la misma decisión. Porque creo que la verdad que...esto hay que decirlo con todas las letras y creo que, finalmente, la cuestión política es la que obviamente va a terminar primando. Y si no prima la situación política, la resolución política finalmente la crisis va a terminar agravándose de modo tal que puede tener un contagio de carácter internacional definitivo para todas partes.

Esperemos poder encontrar esa solución o que la encuentren...el tema de la Eurozona, el tema del tipo de cambio es un tema porque lo que señalaba él es muy parecido a nosotros en cuanto a que querían convencernos de que 1 dólar es igual a 1 peso y evidentemente, las economías no son homogéneas, no tienen el mismo volumen, no tienen el mismo grado de competitividad, de desarrollo tecnológico. Lo mismo es aplicable a una Alemania o Francia con respecto de otras economías en cuanto a competitividad y a homogeneidad.

Pero la verdad que quienes están al frente de la Eurozona, fundamentalmente aquellos que han sido constructores y que han sido también sus grandes beneficiarios. Porque no debemos olvidar que hasta hace muy tiempo, hasta que Alemania fue desalojada por China como primer exportador del mundo, Alemania era la primera potencia exportadora del mundo y lo era en base a que el 80 por ciento de su comercio se desarrollaba intra Europa, o sea, le vendía todos sus productos, toda su ciencia, toda su tecnología al resto de los países de Europa.

Bueno, ¿qué pasa? Ahora apareció China, con lo cual tiene una manera no ya de atender a los hermanos que no tienen tanta competitividad en Europa, sino colocar sus productos, su ciencia y su tecnología en China. Pero igualmente, China está demasiado lejos y los franceses, los italianos están todos rodeando a Alemania.

Yo me pondría a mirar bien qué es lo que hago con los que me rodean en el barrio, porque si se me prende fuego el barrio, podré tener una excelente relación con el mundo asiático, pero si se prende fuego el barrio, bueno, alguna pedrada, alguna cosa te van a hacer. Lo conocemos por experiencia.

Así que, sinceramente en esta...quiero agradecer...son reflexiones que hice en voz alta acerca de lo que creemos que debemos...Les decía también que creemos que acá en la región debemos hacer un scrum muy fuerte, scrum es una figura del...tú lo debes conocer Joseph, del rugby, en el cual todos se agrupan, los parecen de equipos contrarios, acá tenemos que hacer un scrum del mismo equipo de todos los países de la América del Sur porque estamos también ante situaciones de actuar inteligentemente. (APLAUSOS)

Ayer leía un artículo de un periodista económico en un diario que hablaba de Brasil y en una parte de su artículo citaba una frase que yo había dicho que el mundo se nos cayó encima a la Argentina y este periodista decía que, en realidad, no sabía si lo había dicho porque no quería identificar pero que, bueno, que el problema era que había habido una brusca desaceleración de la economía en Brasil, que es nuestro principal y socio estratégico donde más colocamos nuestros productos, pero también donde Brasil coloca sus productos. Por tanto, es una crisis, digamos, a dos puntas: si a Brasil le va mal, a nosotros nos va mal y si a nosotros nos empieza a ir mal, a Brasil le va a ir peor porque es, precisamente, uno de los países donde tiene mayor superávit es precisamente la Argentina.

Yo creo que la inteligencia de quienes conducimos los países de la América del Sur, está precisamente en todavía saber que tenemos una inmensa masa de compatriotas de la América del Sur que necesita ser incorporado al mercado, con lo cual podemos sostener este motor de la demanda agregada, donde la incorporación de Venezuela al MERCOSUR con su potencial energético convertido luego de las certificaciones en la cuarta potencia en materia gasífera y petrolera nos coloca también en una pole position: productores de alimentos, productores de energía, con un mercado de cientos de millones de americanos del sur que todavía gran parte de ellos necesita o incorporarse o aún a los incorporar mejorar aún su condición, es un desafío que tenemos y que, bueno, que dependerá de la inteligencia, más que de la generosidad. Porque en realidad en economía uno nunca puede pedir a los demás generosidad. Yo siempre digo que más que generoso me gustaría que fueran inteligentes, porque la generosidad es casi un sentimiento o una sensación. En cambio la inteligencia te revela que vos tenés que hacer determinadas cosas porque te conviene, no porque seas bueno. Y en economía tenemos que ser eso: inteligentes, hacer las cosas que realmente nos conviene.

Yo creo que América del Sur está ante una gran oportunidad porque nunca habíamos llegado a una situación de tanta unidad en muchas cosas que estamos haciendo y yo creo que reformular algunas cosas y profundizar la integración de América del Sur, puede ser uno de los grandes desafíos que, precisamente, no solamente ayuden a la América del Sur, sino también al mismo tiempo ayuden a la economía mundial.

Los datos que nos vienen de China o que vienen, bueno, de Europa ni hablar, pero de Estados Unidos, tampoco son alentadores. Pero lo cierto es, Joseph, que durante la última década fuimos las economía emergentes las grandes sostenedoras de la actividad económica a nivel global.

También hay problemas en India, que fue otro de los gigantes que también ayudó al crecimiento. Yo el otro día estaba hablando de la crisis energética y yo leía el otro día que se cayó -ustedes saben que la democracia más grande del mundo es la de la República de India- el sistema energético y se quedaron durante 48 horas, ¡Dios mío toco madera!, 600 millones de indios sin luz, lo cual habla aún de la precariedad de economía tan importantes, sin hablar de las desigualdades sociales y algunas otras cuestiones que, por supuesto, quienes nos hablan aquí de India omiten prolijamente mencionar a los argentinos para que crean que, en realidad, bueno, la Argentina es una cosa horrible y el resto del mundo es una maravilla.

Pero lo cierto es que...más allá de lo que digan, creo que lo importantes es aplicar toda nuestra energía y todas nuestras fuerzas y nuestra inteligencia precisamente a estos desafíos de los cuales hablaba Joseph.

Yo creo sinceramente que este capitalismo no es un verdadero capitalismo, yo creo que es un capitalismo de casino, es un capitalismo especulativo, es un capitalismo basado fundamentalmente en salvar a los bancos y no salvar a las sociedades. Y la verdad que no sé para qué quieren salvar a los bancos si se van a encontrar a la gente directamente muerta de hambre, no sé quién va a ir a los bancos a sacar una tarjeta de crédito o a hacer un depósito.

En realidad, es casi un suicidio colectivo cuando uno lo piensa bien, ¿no? Porque en realidad, quienes más deberían estar interesados en sostener la actividad económica, son los bancos. En nuestros país, por ejemplo, Joseph, los bancos, pese a que nos critican mucho, no públicamente, pero uno se entera, siempre uno se entera, sin embargo los balances les han dado ganancias como nunca les habían dado y realmente los argentinos volvieron a creer en los bancos porque también volvieron a depositar después de lo que había pasado en el 2001.

Entonces, creo que realmente si todos comprendiéramos la necesidad de fortificar, de escuchar las palabras, no ya mías que por ahí le puedo generar a muchos o fastidio o desconfianza o lo que fuera, tienen todo el derecho a hacerlo por otra parte, pero escuchamos relatar estas experiencias de un hombre de los quilates de Joseph Stiglitz, un Premio Nobel, un hombre que enseña en las universidades, un hombre que fue a parte miembro del Fondo Monetario Internacional, él integró el staff del Fondo Monetario, por lo cual conoce al monstruo desde la entrañas, no es poca cosa. (APLAUSOS) Creo que algunos de los que aquí hablan, no sé si habrán pasado alguna vez por la puerta del Fondo Monetario Internacional pero hablan como si hubieran vivido allí.

Para terminar y con la "hope", con la esperanza que pusieron los banqueros y el gobierno de Estados Unidos en el sistema de los bancos, con la misma "hope", con la misma esperanza, agradecer a las autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires el haber organizado este seminario sobre el problema del endeudamiento...(APLAUSOS)...sostener finalmente que el problema vas más allá del endeudamiento, va más allá de una cuestión meramente económica y que es una cuestión estrictamente política.

Aquí, Joseph Stiglitz, prestigioso economista, habló de política económica en definitiva. Yo no soy economista pero tengo la responsabilidad de tomar decisiones que tienen efectos en la economía y creo que la articulación, precisamente de todo esto, de esta concepción, de esta visión, yo no diría heterodoxa porque seguramente todos lo caracterizan acá a Joseph...Ah, te quiero contar algo: los periodistas económicos de la Argentina te caracterizan de un economista heterodoxo; yo diría que sos un economista inteligente, que es otra cosa o un economista...(APLAUSOS)...como alguien dijo la otra vez, un economista que a mí me encantó la definición y la voy a volver a repetir y con esto quiero cerrar, un economista que trabaja, no para que los ricos sena más ricos, sino para que los pobres sean menos pobres. Porque, en definitiva, me parece que este es el mandato ético, el mandato que también debe tener la economía que contra todo lo que se dice, no es una ciencia exacta, sino que es una ciencia profundamente social, basada en las expectativas de la sociedad, basada en las expectativas de los agentes económicos...(APLAUSOS)...y, fundamentalmente, espero yo, en la Argentina, para finalizar, que sea basada en las cosas, en no saber tantas cosas y en saber menos cosas que no son verdades, como dijo, y atenernos a las realidades o efectividades, para terminar con lo dicho por otro gran dirigente político argentino de otro partido, no del mío, a las efectividades conducentes.

Yo creo que los argentinos tenemos que estar orientados a eso y quiero agradecerle al profesor Stiglitz esta magnífica demostración de su visión, de su...porque a parte, él no viene hablando de estas cosas ahora que se produjo la crisis, porque el lunes todos saben lo que pasó en el partido del domingo, y este hombre no habló el día lunes después del partido, este hombre viene diciendo estas cosas desde hace mucho tiempo.

Entonces, creo que tiene un doble valor: no esperó que el partido se produjera; vio cómo se habían alineado los jugadores, los miró a cada uno, vio quien era el referí y dijo, "bueno, esto si no lo modifican no va a salir bien". Y bueno, no salió bien.

Pero, esperamos como siempre, que todos los que participen del Seminario, puedan salir con mejores ideas, más esclarecidos y que nos ayuden a todos porque, en definitiva, todos necesitamos de la palabra de todos para intercambiar experiencias y bueno, tomar las mejores decisiones luego de escuchar las mejores ideas.

Muchas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas. (APLAUSOS)